¿En qué se parece un currículum a la ropa interior?
- rbkcanal
- 17 abr 2018
- 4 Min. de lectura

[ tiempo estimado de lectura: 4 minutos ]
“A esta chica se le está yendo la pinza mucho”
“¿Qué hace mezclando churras con merinas?”
“A ver, que la carrera profesional es un tema MUY SERIO”
No, no se me va la pinza a ningún sitio. Tranquila/o.
Y lo de que es un tema serio, nadie ha dicho lo contrario.
Lo entenderás todo en un par de líneas, te lo prometo.
Es que mira, estoy tan harta de leer posts estilo “7 trucos megainfalibles para hacer brillar tu CV en la estratosfera” o “Qué no escribir nunca jamás de los jamases en tu CV” o “Cómo hacer una entrevista súper deslumbrante” que [onomatopeya de bosteeeeeeezo].
Y puedo oírte bostezar a ti también delante de tu pantalla.
Así que quiero darte algo nuevo.
Algo diferente.
Te lo mereces.
Solo por haber llegado hasta aquí :D
Resulta que hay una frase que siempre se ha dicho en mi casa. La llevo escuchando desde que soy niña. Se la he oído a mi madre, a mis tías e incluso a mi abuela. No sé si en tu familia se comenta también. Y es la siguiente: “filliña, tú lleva siempre ropa interior bonita que cualquier día tienes un accidente en la calle, te llevan al hospital y no vas a ir con las bragas feas”.
[…]
Caló hondo en mí aquella frase. Además de por amor propio, el miedo/ vergüenza a que un apuesto médico me viese con mis braguitas cutres de algodón ha hecho que de mayor sea clienta oro de Intimissimi, Oysho y Women’secret.
Si algún día tengo un accidente, ¡ay no por favor! toco madera, lo tendré con estilo y a la última tendencia en encaje.
Bien, pues con los CV’s pasa EXACTAMENTE lo mismo.
Nadie le presta atención al suyo hasta que de repente, un día, tienes un accidente (un despido, un ERE, un cambio de país, una revelación mística de que no estás aprovechando bien tu vida etc.) y zas! te quedas en pelotas o con un documento todo gastado de word, en medio de la calle.
Y sí, pasa, el que avisa no es traidor.
En este momento de transición industrial, incierto, convulso, veloz y cambiante nuestro CV debería estar limpito, decente, perfumado y preparado para enseñar en cualquier momento.
Y ya no solo el CV sino también nuestros conocimientos sobre la metodología, las técnicas y las herramientas de búsqueda de empleo.
¿Sabes la tranquilidad que da trabajar sabiendo que si te despiden, tienes todo listo y preparado para encontrar un trabajo en un par de meses?
¿Sabes la ansiedad que da verte sin trabajo y además sin la más remota idea de qué hacer para encontrar uno?
Mucha (en ambos casos).
Y quizás estás pensando, “jopé Rebeca, pero, ¿voy a tener que estar todos los días actualizando mi CV por si acaso? ¡Menudo rollazo! ¡No tengo tiempo!”
Calma, tampoco se trata de eso.
Te propongo un plan mejor:
1. Escoge dos momentos del año que suponen un punto de inflexión en tu vida. Para mí son principios de enero (cuando me pongo con los propósitos de año nuevo, gimnasio y bla bla bla… y finales de agosto, antes de la rentrée)
2. Bloquea un par de horas de una mañana tranquila (sábado o domingo por ejemplo) Siéntate a solas con tu CV y sin cara de ñu (¿por qué todo el mundo odia hacer su CV?) puedes poner música para motivarte.
Haz que sea una experiencia agradable.
Es tu vida profesional, ¿eh? Tú sabrás cuánto te importa...
3. Haz memoria de los últimos seis meses y enfócate solo en estas dos preguntas:
Pregunta 1: ¿has desarrollado alguna habilidad nueva?
Pregunta 2: ¿has logrado algo especial para la empresa en la que trabajas que puedas medir con cifras? (por ejemplo: “he aumentado la cartera de clientes nacionales en un 43%” o “mi tasa de pacientes satisfechos es hoy en día de un 87%”)
4. Relee tu CV y poda, cual japonés que poda su bonsai, todas aquellas partes que sientes que ya no están alineadas con el/la profesional que eres hoy en día (cursos online obsoletos, mini-experiencias de cuando eras joven, ese “nivel medio de francés” que ya no tienes porque dejaste de ir a la academia hace 8 años…)
5. Incluye los nuevos datos en tu CV
6. Para terminar, apunta en una lista con fecha el nombre de 5 nuevos contactos a los que acudirías si dentro de 15 días te quedases sin trabajo
4 ho-ras
4 horas al año es todo lo que necesitas para pasar de un estado de agobio total a un estado de calma y control de la situación.
Y no quiero sonar apocalíptica para terminar pero todo apunta a que va a haber movida en tu vida profesional.
Y movida gorda.
Ya la está habiendo de hecho.
Qué le quieres, es la época que nos ha tocado vivir. A mi abuela le tocó una guerra.
No sé que será peor…
Así que te recomiendo que no esperes a tener el agua al cuello porque después se te va a juntar el agobio y no va a ser nada bonito.
Por tu bien y por el de tu equilibrio emocional:
¡cámbiate de ropa interior todos los días y de CV dos veces al año!
P.D: yo te echo una mano encantada.
Solo tienes que escribirme a hey@curriculumuve.com
Con lo del CV ¿eh? Las bragas y los calzoncillos los lavas tú ^^
R.
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