top of page

No trago a mi jefe, ¿qué hago? parte II

  • Foto del escritor: rbkcanal
    rbkcanal
  • 10 abr 2018
  • 3 Min. de lectura

*Aviso: esto es un texto inclusivo.

Donde leas jefe, también podría ser jefa y viceversa :)

Otra opción de título más comercial / clickbait:

6 motivos por los que tu jefe es un cabrón y qué hacer al respecto.

En el último (v)log, antes de que se cruzase la Semana Santa de por medio, hablaba de dos de los motivos por los que un jefe/a podría perder los papeles y empezar a echar humo por la nariz.

Nadie es arisco porque sí.

Las personas tendemos a buscar la calma, el bienestar y la felicidad.

Que tu jefe esté totalmente al otro lado, solo puede significar que algo no anda bien.


Estos son otros 5 motivos y cómo actuar en cada caso:

3. Tu jefe está desbordado.

Tiene miedo a no cumplir los objetivos

No hay nada peor que un jefe estresado.

Como una bomba de relojería, un jefe que va tan al límite, a la mínima salta por los aires con el primero que se encuentre de camino a la fotocopiadora. En esta situación de bloqueo, cualquier comunicación con tu jefe podría desencadenar una guerra.


¿qué puedes hacer?

  • En primer lugar trata de no echar más tierra al carro. Todos los problemas y decisiones que puedas tomar por ti mismo/a, tómalas. Asumiendo todos los riesgos, claro. Si en el futuro algo sale mal, puedes justificarte diciendo que tu jefe no estaba disponible para tomar aquella decisión en su momento y que tú asumiste el mando.

  • Intenta hablar con tu jefe. No de empleado a superior, sino de persona a persona. Puede ser una conversación algo complicada ya que a nadie le gusta reconocer “sí, tienes razón, estoy desbordado, no puedo más, siento que me va a explotar la cabeza”. Trata de no juzgarlo, ni con la palabra ni con la mirada y asegúrale que estás ahí para ayudarle, para que se apoye en ti y para que delegue todo lo posible. Si puedes tener esta conversación fuera del entorno laboral, muchísimo mejor.

  • Reúne a tu equipo para comentar la situación y reorganizar el trabajo y operar de una manera más eficiente. Es posible que tu jefe esté tan desbordado que ni tiempo tiene para hacerlo él. ​


4. A tu jefe le cuesta mucho tomar decisiones

Tiene miedo a cagarla

Si tienes un jefe muy dubitativo y que necesita mucho tiempo para decir firmemente un “ok. esto es lo que vamos a hacer”, probablemente tengas un jefe azul. Los jefes azules, como dije en este (v)log, son profundamente analíticos y necesitan muchos datos para decantarse por una opción.


¿qué puedes hacer?

  • Intenta aportar la mayor cantidad de información posible. Sé astuto con los números y ayuda a tu jefe a completar el puzzle de las diferentes opciones con la mayor precisión posible.

  • Una vez tomada la decisión, intenta contagiar a todo el equipo de que ha sido la correcta y empezad todos a remar en esa dirección.

5. Tu jefe es escurridizo. No es comunicativo. No se puede hablar con él.

Tiene miedo a que si os reunís todo el equipo, lo despluméis

Ostentar el poder siempre ha sido una carrera bastante solitaria y si a esto le mezclas un tipo de personalidad introvertida y un departamento unido y numeroso, el resultado puede ser un jefe hermético.

¿qué puedes hacer?

  • Haz ver a tu jefe que necesitáis una comunicación más fluida con él para trabajar mejor y con más eficiencia.

  • Interésate por la parte más humana de tu jefe y genera, muy poco a poco, una atmósfera de confianza en la que él se sienta cómodo y seguro.

  • Intenta organizar dinámicas o actividades grupales en las que sea necesaria la participación de tu jefe.

6. Tu jefe tiene problemas personales que le están sobrepasando

A veces pienso que ojalá tuviésemos dos cabezas: una para dejar en casa antes de ir a trabajar y otra fresca y descansada para usar durante la la jornada laboral. Pero no es así. Somos una sola personas y la mayor parte del tiempo los problemas personales nos acompañan al trabajo y los laborales a casa. Y a tu jefe también. Un divorcio, una mudanza, una enfermedad de algún familiar o simplemente una mala racha, son motivos más que suficientes para hacer que los niveles de estrés de tu jefe ya vengan encendidos de casa.

¿qué puedes hacer?

  • Pues sinceramente, poco. Los problemas personales quedan fuera de la esfera laboral y pertenecen a una parte personal y privada.

  • Si consigues crear una atmósfera tranquila y relajada con tus compañeros de departamento, tu jefe sentirá que aunque su vida personal esté en crisis, al menos la profesional funciona adecuadamente :)​

R.


 
 
 

Comentarios


bottom of page